Desmantelada banda criminal en Cádiz: Robaron joyas por más de 300.000 euros y usaron GPS para el seguimiento
La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal con la detención de cinco individuos, implicados en el robo violento de joyas valoradas en más de 300.000 euros ocurrido el pasado mes de julio en Arcos de la Frontera, provincia de Cádiz. Los autores interceptaron violentamente al propietario de un negocio de joyería, asestándole múltiples golpes para sustraer el maletín que transportaba.
Planificación detallada del atraco
La investigación reveló que el grupo criminal planificó meticulosamente el atraco, seleccionando a la víctima, un joyero cordobés que comercializaba sus propias creaciones. Los delincuentes emplearon una táctica sofisticada para lograr su objetivo. Previamente al asalto, accedieron al garaje de la víctima en Córdoba capital con el fin de colocar un dispositivo de rastreo GPS en los bajos de su vehículo. Esto les permitió realizar un seguimiento remoto de los movimientos del joyero desde Sevilla hasta su destino final en Cádiz, garantizando la oportunidad ideal para cometer el robo.
Modus Operandi: Seguimiento y Huida
Tras el atraco, los asaltantes huyeron en un vehículo previamente robado y con matrículas falsificadas. Durante la huida, al verse perseguidos por patrullas de la Guardia Civil, abandonaron el coche y continuaron a pie. La investigación posterior estableció que la organización criminal tenía su base de operaciones en una barriada sevillana, desde donde se desplazaban para perpetrar los delitos y regresar para ocultar el botín y planificar futuras acciones delictivas. Los inmuebles utilizados servían como depósitos de los objetos robados y como centros de planificación de nuevos asaltos.
La estructura de la organización criminal estaba claramente definida, con roles específicos para cada miembro. Dos de ellos, con antecedentes policiales, se encargaban de la ejecución material de los atracos. Otro integrante asumía la responsabilidad de la custodia, ocultación y posible venta de las joyas sustraídas, además de tareas de vigilancia y protección del grupo. El último miembro del grupo se dedicaba a proporcionar los medios técnicos necesarios para el seguimiento de las víctimas, utilizando teléfonos móviles y aplicaciones de localización.
Hallazgos inusuales en los registros
Durante los registros efectuados en Sevilla capital y Utrera, se intervinieron dos armas cortas modificadas, cuatro vehículos, 11.000 euros en efectivo, 12 relojes de marcas reconocidas y una cantidad considerable de joyas de oro. De manera sorprendente, en uno de los domicilios se descubrió un espacio habilitado como santuario de santería, donde los detenidos realizaban rituales. Asimismo, se encontró un ejemplar de caimán mantenido en cautividad, que ha sido trasladado a las autoridades competentes. A los detenidos se les imputan delitos de robo con violencia e intimidación, lesiones, contra la intimidad por el uso del dispositivo de seguimiento, robo y hurto de uso de vehículo, falsificación de documento público y pertenencia a organización criminal.